.....y otros cuentos

domingo, 28 de agosto de 2011

Saboreando la No vida

Daban la 1:28 am según mi móvil, me encontraba en mi cama intentando dormir; con el rostro húmedo, las manos frías y varios hilos color carmín recorriendo mi brazo izquierdo. Estaba débil. La vista se me nubló, mientras las lágrimas seguían cayendo, muy pronto dejé de entender dónde estaba. Me hallaba en el umbral divisorio entre la realidad y lo otro.
En ese preciso instante sentía que algo, o alguien, se acercaba hacia mí; un traje oscuro con capucha y un rostro pálido, fue lo poco que distinguí. Se sentó al borde de mi cama (o “lecho”) y una brisa fría hizo temblar mi cuerpo, temí. “Ya es hora” – exclamó aquel ser, de traje negro, mientras extendía su mano para que yo la tomase. “Ya es hora” – suspiré y asentí sin resistencia, miedo o dudas. Tomé su mano gélida y dejé de sentir, de percibir tanto el dolor como cualquier otra sensación. Ya no estaba aquí. Volé, o creí que lo hice.

Sonó el móvil, contesté. Platiqué, con quien me había alertado, por casi una hora. Colgué, ya eran las 3:00 am Volví a dormir. Horas más tarde, con el sol en mi ventana, comprendí que no todo era cierto.

Había sido una pesadilla, o el más dulce de los sueños.